Aprende a controlar tu eyaculación en cinco pasos

La eyaculación precoz es motivo de muchos chistes que solo tienen gracia para aquellos que no saben lo que es sufrirla en carne propia. Para quien la padece no solo se trata de un problema muy serio, sino que a menudo también es vergonzante, por lo que se tarda en pedir ayuda para ponerle remedio.

Acudir al médico no siempre es el remedio, ya que por desgracia la medicina tiene tendencia a arreglarlo todo con pastillas milagro, las cuales pueden estar muy bien para hombres de determinadas edades, pero no para una persona joven que debería de poder controlar su eyaculación de modos mucho más naturales.

La eyaculación precoz no es solo un problema que afecte a la tercera edad, cada vez son más los hombres jóvenes que la padecen, en muchos casos debido al estrés pero en otros también a causa de malas costumbres adquiridas durante la etapa de la adolescencia.

Cuando un joven comienza a masturbarse es muy probable que lo haga a escondidas, ocultándose de la familia por no tener suficiente intimidad y esto hace que tenga que apurarse para acabar antes de que corra el riesgo de ser sorprendido en semejante trance.

Cuando por fin este joven se enfrenta a sus primeras experiencias sexuales, descubre que esas precipitaciones de antaño unidas a la excitación que le produce un encuentro real, hacen que su pene parezca tener vida propia y su placer se vuelva imposible de controlar.

Ejercicios para controlar la eyaculación

Pero hay buenas noticias, lo mismo que causó el problema puede ser la causa de la solución. Es decir, mediante ejercicios realizados durante la masturbación se puede reeducar el control sobre la eyaculación, logrando relaciones sexuales largas y satisfactorias.

Paso 1. El ambiente. El ambiente es muy importante, debe de haber suficiente intimidad, garantías de que no se va a ser interrumpido y relajación.

Paso 2. El comienzo de la excitación. Es bueno tratar de pensar en cosas que no produzcan una gran excitación al tiempo que comienza la masturbación. De este modo no habrá más estímulo que el físico evitándose el mental.

Paso 3. Interrupción de la excitación. No se debe permitir que el cuerpo llegue al punto de no retorno. Se debe de detener el juego y entretenerse con otras cosas hasta que la excitación remita y se pueda retomar el ejercicio.

Paso 4. Pequeñas metas. No se trata de conseguir grandes mejoras en un día o dos, sino de ir superando pequeñas metas: diez segundos más, veinte segundos más… Hasta que cuándo te des cuenta, ya estarás aguantando varios minutos por encima de tu media.

Paso 5. Ahora con compañía. Quizás el paso que más nervios conlleva. Por eso, antes de ponerte a prueba con una compañera en vivo y en directo, ¿por qué no probar con un chat erótico? Las mujeres de estos chats son calientes y provocadoras y si se logra superar esta prueba, se puede estar seguro de que se superará cualquier otra.

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